Archivos por mes: marzo 2013

El t√©rmino ‚Äúenfermedades reum√°ticas‚ÄĚ engloba un conjunto de enfermedades muy diversas y complejas, de origen no traum√°tico, que afectan principalmente al aparato locomotor o musculoesquel√©tico (articulaciones, huesos, m√ļsculos, tendones y ligamentos), pero que tambi√©n pueden afectar a otros sistemas u √≥rganos como el coraz√≥n, los pulmones, los ojos, la piel, los vasos sangu√≠neos y a otros tejidos conectivos que se encuentran en todo el organismo, de ah√≠ su diversidad y complejidad.

Hoy día se conocen más de 200 enfermedades reumáticas que, simplificándolas bastante, podríamos clasificar en:

‚ÄĘ ¬†¬† Artritis inflamatorias.

‚ÄĘ ¬†¬† Artrosis, enfermedad degenerativa articular u osteoartritis.

‚ÄĘ ¬†¬† Reumatismos de partes blandas o trastornos que afectan a las partes blandas en distintas regiones.

‚ÄĘ ¬†¬† Enfermedades √≥seas.

‚ÄĘ ¬†¬† Enfermedades del tejido conectivo.

La artritis reumatoide (AR) es una forma com√ļn de artritis que causa inflamaci√≥n en el revestimiento de las articulaciones, causando calor, reducci√≥n en el rango de movimiento, hinchaz√≥n y dolor en la articulaci√≥n. La AR tiende a persistir durante muchos a√Īos, suele afectar diferentes articulaciones del cuerpo y puede causar da√Īos en cart√≠lagos, huesos, tendones y ligamentos de las articulaciones.

Una manera de distinguir la AR de otros tipos de artritis es por el patr√≥n de las articulaciones afectadas. Por ejemplo, la AR afecta la mu√Īeca y muchas de las articulaciones de la mano pero, por lo general, no afecta las articulaciones que est√°n m√°s pr√≥ximas a las u√Īas. Por el contrario, la osteoartritis, un tipo de artritis m√°s com√ļn, afecta m√°s a menudo a las articulaciones m√°s pr√≥ximas a las u√Īas que otras √°reas de la mano.

Otras articulaciones que pueden verse afectadas por la AR incluyen: los codos, los hombros, el cuello, la mandíbula, las caderas, las rodillas, los tobillos, los pies.

La espina dorsal no suele ser afectada directamente por la AR, a excepción del cuello. Otra característica esencial de la AR es que las articulaciones en ambos lados del cuerpo tienden a verse afectadas. Es decir, si los nudillos de la mano derecha están inflamados, es probable que algunos nudillos de la mano izquierda también lo estén.

El patrón general de las articulaciones afectadas, junto con ciertos resultados en pruebas de laboratorio y rayos X, hacen posible que un médico pueda distinguir la AR de otras afecciones.

Una persona con  AR, tiene los siguientes síntomas en algunas articulaciones: ardor, hinchazón, hipersensibilidad, enrojecimiento, dolor frecuente, dificultad en la movilidad.

Estas se√Īales f√≠sicas de la artritis se deben a la inflamaci√≥n del revestimiento, o sinovio, de las articulaciones. Si esta inflamaci√≥n persiste o no responde bien al tratamiento, puede causar la destrucci√≥n de cart√≠lago, hueso, tendones y ligamentos adyacentes, conduciendo as√≠, a las deformidades de las coyunturas.

La artritis reumatoide¬† es causa de: p√©rdida de apetito, p√©rdida de peso, tener poca energ√≠a, presentar fiebre, volverse an√©mico (tener un n√ļmero de gl√≥bulos rojos m√°s bajo de lo normal) y desarrollar n√≥dulos reumatoides (bultos de tejido que se forman bajo la piel)

Artículo de La Crónica de hoy

Fuente: http://www.arthritis.org/espanol/disease-center/artritis-reumatoide/

Jueves 21 de marzo de 2013

El cáncer en México

Por Red de Acceso

 

El c√°ncer constituye un problema de salud p√ļblica. En nuestro pa√≠s represent√≥ la segunda cusa de muerte en el a√Īo de 1995, con 48,222 decesos, el 11.2 % del total de muertes.
La detección, diagnóstico y manejo terapéutico de las neoplasias malignas requieren de una estructura organizada de médicos, paramédicos, técnicos, instituciones y tecnología de elevado costo.
La evaluación de la incidencia de Cáncer es una herramienta importante en las decisiones de prevención y tratamiento del mismo. Los datos que aqui se exponen provienen del Registro Histopatológico de Neoplasias Malignas en México (RHNNM).
En 1995 se reportaron 73,299 casos nuevos de cáncer en México con predominio del sexo femenino (64.7%).
La distribuici√≥n por edad de acuerdo al sexo muestra en el sexo masculino el primer lugar en el grupo de 75 a√Īos y m√°s con el 20%, seguido por el de 60 a 64 con el 11.8%. En las mujeres tambi√©n fu√© el grupo de 75 a√Īos y mayores el m√°s elevado con el 11.5% seguido por el grupo de 45 a 49 a√Īos con el 11.2% y despu√©s el grupo de 40 a 44 a√Īos (10.0%)

CARCINOMA DEL CUELLO UTERINO

Morbilidad (trienio 1993-1995)

De acuerdo con el RHNM el cáncer cervico-uterino ocupó el primer lugar respecto a localización con 41,326 casos, lo que corresponde al 22.5% del total registrado.
Las cifras se√Īalan que tambien ocup√≥ la primera posici√≥n en la poblaci√≥n femenina en el trienio 1993-1995 (34.7%). Los grupos de edad m√°s afectados son los de 35 a 59 a√Īos (33.6%).
La variante histológica más frecuente fué el carcinoma de células escamosas (91.5%); siguen en orden de importancia el adenocarcinoma y el carcinoma SAI con 3.7% y 2.8% respectivamente.
De acuerdo con la notificaci√≥n por instituci√≥n, el sector p√ļblico report√≥ mas del 70% de los casos y el sector privado el 15.9% .
Con respecto a la entidad federativa, el Distrito Federal, Jalisco y Veracruz son los estados que reportaron los más altos porcentajes, y los estados de Quintana Roo, Baja California Sur los menores. Sonora, con 680 casos representó el 1.6%.

CANCER DE GLANDULA MAMARIA

Morbilidad (trienio 1993-1995)

El c√°ncer de mama femenino ocup√≥ la segunda posici√≥n respecto a localizaci√≥n con 19,909 casos, lo que corresponde al 10.8% del total resgistrado. Tambi√©n ocup√≥ el segundo lugar en la poblaci√≥n femenina en el trienio 1993-1995 (10.8%). El grupo de edad m√°s efectado es el de 40 a 44 a√Īos.
Los tipos histológicos que pueden presentar este tipo de neoplasias son los adenocarcinomas (96.8%), carcinoma SAI (2.5%), sarcomas y tumores malignos sin especificar (0.3%) y Linfoma no Hodgkin (0.2%).
De acuerdo con la notificaci√≥n por instituci√≥n, el sector p√ļblico report√≥ m√°s del 70% de los casos y el sector privado, el 19.3%.
El Distrito Federal, Nuevo León, Jalisco y Veracruz registraron los más altos porcentajes, mientras que Quintana Roo, Tlaxcala, Baja California Sur y Campeche, los menores. Sonora, con 401 casos representó el 2%.

CANCER DE GLANDULA PROSTATICA

El carcinoma prost√°tico ocup√≥ el cuarto lugar respecto a localizaci√≥n con 9,088 casos, lo que corresponde al 4.9% del total registrado. Tambi√©n ocup√≥ el primer lugar en la poblaci√≥n masculina en el trienio 1993-1995 (14.1%). Esta patolog√≠a afecta a hombre despu√©s de los 45 a√Īos, con el mayor porcentaje el grupo de 75 a√Īos y m√°s.
El adenocarcinoma es el tipo histol√≥gico m√°s com√ļn, constituyendo m√°s del 90%.
Respecto a la notificación por instotución, el IMSS reportó el 40.8% de los casos, seguido por el ector privado con el 22.6%.
La entidad federativa con más alto porcentaje fué el Distrito Federal con el 35.6%, seguida por Nuevo Leon con el 10.4%. Sonora con 169 casos representó el1.9%.

 

Fuente: http://www.internet.uson.mx/webpers/platt/cancer.htm

Las enfermedades cr√≥nicas no transmisibles (ECNT) son uno de los mayores retos que enfrenta el sistema de salud. Lo son por varios factores: el gran n√ļmero de casos afectados,1 su creciente contribuci√≥n a la mortalidad general,2 la conformaci√≥n en la causa m√°s frecuente de incapacidad prematura y la complejidad y costo elevado de su tratamiento.3 Su emergencia como problema de salud p√ļblica fue resultado de cambios sociales y econ√≥micos que modificaron el estilo de vida de un gran porcentaje de la poblaci√≥n.4 Los determinantes de la epidemia de ECNT tuvieron su origen en el progreso y la mejor√≠a del nivel de vida y no podr√°n revertirse sin un enfoque individual, social e institucional. Las ECNT son una prioridad para el gobierno federal. En este documento se revisan las dimensiones epidemiol√≥gicas del problema y algunas posibles acciones para confrontarlo. Dicho an√°lisis se limita a las ECNT que forman parte del s√≠ndrome metab√≥lico.

Dimensiones epidemiológicas

Las ECNT son un grupo heterog√©neo de padecimientos que contribuye a la mortalidad mediante un peque√Īo n√ļmero de desenlaces (diabetes, enfermedades cardiovasculares y enfermedad vascular cerebral). Los decesos son consecuencia de un proceso iniciado d√©cadas antes.5 La evoluci√≥n natural de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares puede modificarse con acciones que cambien el curso cl√≠nico de las condiciones que determinan su incidencia.6-10 Entre ellas se encuentran el sobrepeso y la obesidad, las concentraciones anormales de los l√≠pidos sangu√≠neos, la hipertensi√≥n arterial, el tabaquismo, el sedentarismo, la dieta inadecuada y el s√≠ndrome metab√≥lico.6 Esta caracter√≠stica introduce oportunidades para la prevenci√≥n, el desarrollo de herramientas pron√≥sticas y la creaci√≥n de modelos farmaco-econ√≥micos. Por ejemplo, al conocer las modificaciones de la prevalencia nacional de estas anomal√≠as es posible pronosticar el da√Īo de las ECNT y evaluar el efecto de las acciones preventivas. En consecuencia, la evoluci√≥n natural de las ECNT permite la instituci√≥n de programas preventivos dirigidos a diferentes estratos de la poblaci√≥n, con resultados cuantificables a mediano y largo plazo.

Las variaciones de la prevalencia de la obesidad, el sobrepeso, las dislipidemias, la hipertensi√≥n arterial y el s√≠ndrome metab√≥lico en el periodo comprendido por las Encuestas Nacionales de Salud (1994-2006)11-16 se muestran en el cuadro I. El porcentaje de la poblaci√≥n con un peso mayor al deseable (√≠ndice de masa corporal [IMC] >25 kg/m2) aument√≥ 13% en el periodo de 1994 a 2000 y el cambio fue mayor (33.5%) entre los a√Īos 2000 y 2006. La misma tendencia creciente se observ√≥ en la prevalencia del “s√≠ndrome metab√≥lico”, concepto que identifica los casos con mayor riesgo de desarrollar diabetes o enfermedad cardiovascular a mediano plazo. El porcentaje de los adultos con s√≠ndrome metab√≥lico (definido por los criterios del Programa Nacional de Educaci√≥n en Colesterol17) se increment√≥ 27.8% entre 1994 y 2000 y 39.7% de los casos correspondi√≥ a menores de 40 a√Īos. Los datos sugieren que la contribuci√≥n a la mortalidad de las ECNT aumentar√° a mediano plazo.

Una derivación intermedia en la evolución natural de las ECNT es la diabetes de tipo 2, cuya atención es uno de los mayores retos del sistema de salud. El porcentaje de adultos con diabetes (diagnóstico previo establecido por un médico) creció 25% entre cada encuesta nacional (de 4 a 5.8% en el periodo de 1994 a 2000 y de 5.8 a 7% entre 2000 y 2006).18 Se ha proyectado que existirán 11.7 millones de mexicanos con diabetes en 2025.19 La diabetes de tipo 2 es una de las principales causas de incapacidad prematura, ceguera, insuficiencia renal terminal y amputaciones no traumáticas. Es una de las 10 causas más frecuentes de hospitalización en adultos.20

El √ļltimo eslab√≥n de la cadena se eval√ļa por el efecto de las ECNT sobre la mortalidad. El porcentaje de la mortalidad explicado por los desenlaces relacionados con las ECNT ha mostrado un crecimiento continuo. En s√≥lo cuatro a√Īos (de 2000 a 2004), la proporci√≥n de la mortalidad general explicada por la diabetes y las enfermedades cardiovasculares se elev√≥ de 24.9 a 28.7% en los hombres y de 33.7 a 37.8% en las mujeres. Como consecuencia, desde 2000 la cardiopat√≠a isqu√©mica y la diabetes son las dos causas de muerte m√°s frecuentes en M√©xico.

La prevención y el control de las enfermedades crónicas y degenerativas debe ser una prioridad para el sector salud. Su crecimiento y letalidad lo justifican. El efecto social de estas anomalías será creciente, ya que afectan a individuos en edades productivas y representan costos elevados para el sector salud. Como resultado, contribuyen a la acentuación de la pobreza. Por lo anterior, el gobierno federal debe operar un conjunto de acciones para confrontar las ECNT. Los objetivos de tales medidas son la prevención de nuevos casos y la disminución de la incidencia de las complicaciones en los casos afectados. La suma de ambas medidas permitirá obtener beneficios a corto, mediano y largo plazo.

El tratamiento eficaz de los casos afectados es la alternativa que ofrece la mayor factibilidad para reducir a corto plazo las consecuencias de las ECNT.21 Sin embargo, la atenci√≥n de las ECNT es costosa, tard√≠a y poco satisfactoria en muchos casos.22-24 El control de la diabetes lo ejemplifica. En los pacientes con diabetes estudiados en la Encuesta Nacional de Salud 2000 (ENSA 2000),18 la diferencia de la concentraci√≥n de glucosa entre los casos tratados y aquellos identificados durante la encuesta fue s√≥lo de 35 mg/dl (196¬Ī98 contra 231¬Ī115 mg/dl, respectivamente). La falta de efectividad del tratamiento se explica por factores atribuibles al sistema de salud, al m√©dico y al paciente. Existen diversas gu√≠as terap√©uticas, si bien pocos m√©dicos las conocen y las aplican. La complejidad de la enfermedad contribuye a la falta de eficacia terap√©utica. La normalizaci√≥n de las concentraciones de colesterol, triglic√©ridos, colesterol-HDL y presi√≥n arterial y el uso regular de dosis bajas de √°cido acetilsalic√≠lico son parte indispensable del tratamiento.25 A ello hay que agregar la suspensi√≥n del tabaquismo y la correcci√≥n del exceso de peso. Como resultado, un elevado porcentaje de los casos requiere m√ļltiples f√°rmacos. Los montos resultantes del tratamiento son altos y su eficacia para prevenir las complicaciones cr√≥nicas es insuficiente. La diabetes cost√≥ 15118 millones de d√≥lares al pa√≠s durante 2000.26 El costo directo de su tratamiento fue de 1974 millones de d√≥lares. Se emplearon 1108 millones en el tratamiento de la enfermedad y la prevenci√≥n de las complicaciones. Sin embargo, el mayor porcentaje del presupuesto se destin√≥ al pago de las complicaciones cr√≥nicas o los costos indirectos debidos a la incapacidad prematura y la mortalidad. Estos datos demuestran que la inversi√≥n efectuada en el tratamiento no ha sido eficaz. Es evidente que se requiere una conducta distinta a la vigente para confrontar el reto que representa la diabetes. La misma conclusi√≥n puede aplicarse a la atenci√≥n de la hipertensi√≥n arterial y las dislipidemias.

El control de las ECNT se fundamenta en principios distintos en relaci√≥n con los padecimientos transmisibles. Implica un proceso educativo para entender la enfermedad, cambios significativos y focalizados en las conductas, utilizaci√≥n a largo plazo de m√ļltiples f√°rmacos y evaluaciones frecuentes, adem√°s de la participaci√≥n de especialistas en conjunto con la familia y la comunidad.27 Su aplicaci√≥n es compleja, tanto para el m√©dico como para el paciente. Por consiguiente, la estructura y los procedimientos de la mayor√≠a de las instituciones de salud no est√°n preparados para brindar dichos cuidados. Se requieren tiempos mayores de consulta y la participaci√≥n de diversos profesionales de la salud (m√©dicos, nutriol√≥gos, educadores f√≠sicos, psic√≥logos, entre otros). A√ļn m√°s, la preparaci√≥n de los profesionales de la salud no corresponde a la realidad nacional. Los programas educativos conceden una prioridad intermedia a las enfermedades cr√≥nicas y degenerativas; muchos egresados tienen los conocimientos, pero carecen de las habilidades para obtener un tratamiento efectivo. No se considera la incorporaci√≥n de la familia al tratamiento, pese a que es clave para modificar el estilo de vida. Tampoco se toman en cuenta dichos programas al indicar las medidas terap√©uticas, que son factores cr√≠ticos que determinan la observancia.28,29 En consecuencia, el tratamiento no se basa en las necesidades y expectativas del paciente30 y resulta insuficiente, tard√≠o y costoso. El paciente no comprende los objetivos del tratamiento y las modificaciones necesarias no se incorporan a su estilo de vida. Las dosis de los medicamentos no se ajustan para alcanzar los objetivos terap√©uticos intermedios. Asimismo, la participaci√≥n de los especialistas se limita, en muchos casos, al tratamiento de las complicaciones. A lo anterior se suman tambi√©n factores culturales que limitan el cumplimiento terap√©utico.31 Todo ello hace que los retos para alcanzar un tratamiento efectivo sean m√ļltiples, aunque las limitantes son identificables y existen soluciones para ellas. Es preciso desarrollar mejores conductas de control; de lo contrario, la mayor parte del presupuesto se destinar√° a√ļn al pago de las complicaciones e incapacidades prematuras.

La Estrategia Nacional de Promoción y Prevención para una Mejor Salud y las Uneme

Es posible reducir la mortalidad consecutiva a las ECNT al combinar la prevenci√≥n (mediante la identificaci√≥n y atenci√≥n de los sujetos en riesgo) y el tratamiento eficaz de los casos. El decremento de la mortalidad cardiovascular observado en Estados Unidos (1980-2000) se explica por la suma de acciones preventivas y terap√©uticas.32 Hasta 44% de la reducci√≥n se debe al tratamiento de los casos en riesgo. La intervenci√≥n consisti√≥ en la disminuci√≥n de las concentraciones del colesterol (que representan 24% del beneficio), el tratamiento de la hipertensi√≥n arterial (20%), el tabaquismo (12%) y la inactividad f√≠sica (5%). A ello se a√Īade el tratamiento de los episodios coronarios, que suponen 47% de la reducci√≥n. Un esquema similar puede aplicarse para reducir la mortalidad por la diabetes. La prevenci√≥n de √©sta es factible mediante la adopci√≥n de un estilo de vida saludable, la p√©rdida de peso y el consumo de algunos f√°rmacos.33,34 La reducci√≥n de los efectos adversos (episodios cardiovasculares, insuficiencia renal, ceguera, infecciones) es alcanzable a trav√©s de la correcci√≥n de la hiperglucemia, la dislipidemia, la hipertensi√≥n arterial, la inactividad f√≠sica, el uso de antiagregantes plaquetarios y el tratamiento de las complicaciones cr√≥nicas.35 La diabetes y las enfermedades cardiovasculares comparten mecanismos fisiopatol√≥gicos.36 Las acciones que reducen la incidencia de la diabetes (como un estilo de vida saludable) tambi√©n modifican el n√ļmero de sucesos coronarios. En la pr√°ctica, la prevenci√≥n de la diabetes y las complicaciones cardiovasculares son parte de una misma conducta.37

Las ECNT deben confrontarse con acciones complementarias.38,39 Este abordaje ha sido la propuesta de los planes nacionales de prevención40,41 y es reflejo de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud42 y la Organización Panamericana de la Salud.43 Las medidas se dividen en las aplicables a la población general y las propias de la población en riesgo.

Acciones dirigidas a la población general

Las medidas de prevenci√≥n poblacional han demostrado ser una intervenci√≥n eficaz en t√©rminos del costo en estudios nacionales44 y comunitarios,45,46 si bien sus beneficios se observan a mediano plazo. Son ejemplos el estudio EPIC Norfolk y las acciones realizadas en la Isla Mauricio. En el primero, un estudio de comunidad efectuado en el Reino Unido, la incidencia de la diabetes se redujo en proporci√≥n directa con el n√ļmero alcanzado de las siguientes metas: IMC15g por cada 1000 calor√≠as y pr√°ctica de actividad f√≠sica por m√°s de cuatro horas a la semana. El estudio de la Isla Mauricio demostr√≥ que las acciones antes mencionadas pueden instituirse en el plano nacional. Empero, la aplicaci√≥n de este tipo de programas representa un proceso complejo, en el cual existen vac√≠os de informaci√≥n en las publicaciones; es un √°rea de oportunidad para generar conocimiento nuevo.

La Estrategia Nacional de Promoci√≥n y Prevenci√≥n por una Mejor Salud hace uso de la evidencia disponible. Incluye acciones universales, focalizadas y espec√≠ficas para lograr abatir el efecto de las ECNT. Todas las acciones s√≥lo pueden llevarse a cabo con el consenso de la sociedad y en conjunci√≥n con las instancias gubernamentales. Dicho de otro modo, suponen la creaci√≥n de un estilo de vida saludable para los mexicanos. En especial, se concede atenci√≥n a las escuelas mediante programas enfocados en la educaci√≥n primaria y secundaria, la capacitaci√≥n de los maestros y los padres de familia, adem√°s de la regulaci√≥n de los alimentos vendidos en los planteles y sus alrededores. Las mismas acciones pueden aplicarse en instituciones que reparten los alimentos a sus empleados. Dichas medidas se complementan con est√≠mulos para el desarrollo o adaptaci√≥n de instalaciones que permitan la actividad f√≠sica. Son necesarios convenios con la industria alimentaria y con cualquiera relacionada con la distribuci√≥n de alimentos, de tal manera que permitan el acceso de alimentos saludables a la poblaci√≥n. La informaci√≥n sobre el estilo de vida saludable debe distribuirse por los medios de comunicaci√≥n mediante mensajes √ļtiles para desarrollar la pr√°ctica regular de ejercicio y la selecci√≥n correcta de los alimentos; la informaci√≥n sobre los riesgos de la obesidad y la diabetes no es suficiente para modificar los h√°bitos. El efecto de la informaci√≥n se magnificar√° si se crea un ambiente propicio para ponerla en pr√°ctica. Cualquier instancia relacionada con la comercializaci√≥n o distribuci√≥n de alimentos debe anteponer el bien com√ļn sobre cualquier otro inter√©s. Esto mismo es aplicable a las instancias vinculadas con la actividad f√≠sica. Se requiere un esfuerzo un√≠voco para crear un ambiente propicio y realizar actividad f√≠sica con seguridad. Las acciones legislativas,47 acad√©micas, fiscales y educativas son los instrumentos para garantizar que las pr√≥ximas generaciones tengan las habilidades para adquirir un estilo de vida saludable. Las acciones propuestas est√°n dise√Īadas para disminuir la incidencia de las ECNT en las siguientes d√©cadas; su instituci√≥n debe ponerse en marcha lo antes posible.

Medidas aplicables a sujetos en riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con las enfermedades crónicas y degenerativas

Las acciones incluyen la detección de los casos afectados o en riesgo, su evaluación integral y la aplicación de las acciones capaces de disminuir la incidencia de diabetes, sus complicaciones y la enfermedad cardiovascular. La eficacia de tales intervenciones se ha demostrado en estudios controlados48-50 y su aplicación sistemática representaría ahorros para la economía nacional.51

Existen varias conductas para la identificaci√≥n de los casos en riesgo. El escrutinio en individuos que buscan atenci√≥n m√©dica es la alternativa m√°s com√ļn por su bajo costo.52 La b√ļsqueda intencionada en familiares de primer grado de los casos es una medida complementaria, tiene una elevada tasa de detecciones y facilita la participaci√≥n de la familia en el tratamiento. La educaci√≥n en salud de la comunidad incrementa el n√ļmero de personas que busca una evaluaci√≥n m√©dica. La mayor√≠a de los autores no recomienda el escrutinio universal, en virtud de su costo y porque pocas veces los casos detectados se incorporan a esquemas terap√©uticos.

Existen diversos criterios para definir a los sujetos con alto riesgo de sufrir una ECNT. Un consenso nacional53 identific√≥ a las siguientes personas en riesgo de desarrollar diabetes: familiares de primer grado de individuos con la afecci√≥n, peso mayor al saludable (IMC >25 kg/m2 en adultos o superior al percentil 85 en ni√Īos), colesterol-HDL150 mg/dl, intolerancia a la glucosa o glucosa anormal de ayuno, hipertensi√≥n arterial (>140/90 mmHg), hiperuricemia, s√≠ndrome de ovarios poliqu√≠sticos en mujeres con IMC >25 kg/m2 y mujeres con antecedente de diabetes gestacional o que tuvieron un producto macros√≥mico o un embarazo complicado por preeclampsia. La definici√≥n del grupo en riesgo se completa con los factores de riesgo cardiovascular: antecedentes familiares de cardiopat√≠a isqu√©mica prematura en un familiar de primer grado, tabaquismo, hipercolesterolemia y hombres mayores de 44 a√Īos o mujeres mayores de 54.17

Los individuos en riesgo deben identificarse cada vez que utilicen una unidad médica del sector salud y referirse para recibir tratamiento eficaz. Una intervención estructurada tiene mejores resultados que el tratamiento provisto en una unidad médica de primer contacto.54,55 Optimiza los resultados y mejora la adherencia al tratamiento. En tales programas, la capacitación de los participantes, su motivación y el empleo de expedientes computarizados son clave para mantener una observancia adecuada. Para garantizarlo en el sistema de salud son necesarios ajustes a las unidades del sector salud, lo cual tomará tiempo y recursos económicos. Se necesitan equipos multidisciplinarios compuestos por personal de salud motivado e interesado en el tema, además de un sistema de capacitación y certificación de habilidades.

Una alternativa a corto plazo es el desarrollo de unidades m√©dicas de especialidad (Uneme). Programas similares existen en Irlanda56 y en comunidades de Estados Unidos y Europa.57,58 Su estructura se muestra en la figura 1. Las Uneme representan un modelo interdisciplinario de prevenci√≥n cl√≠nica, dise√Īado para atender a pacientes con sobrepeso, obesidad, riesgo cardiovascular y diabetes mellitus. La prevenci√≥n cl√≠nica incluye el conjunto de acciones instituibles en una unidad m√©dica para reducir la incidencia de ECNT y sus derivaciones. En ella se incluyen acciones de prevenci√≥n primaria, secundaria y terciaria, como la detecci√≥n selectiva de casos en riesgo de padecer ECNT (p. ej., familiares del caso √≠ndice), el desarrollo de un estilo de vida saludable para el paciente y los sujetos con quienes convive y el tratamiento eficaz de las ECNT y sus complicaciones. Las Uneme para el tratamiento de las ECNT son parte de las acciones selectivas de la Estrategia Nacional de Promoci√≥n y Prevenci√≥n para una Mejor Salud. Su finalidad es promover conductas saludables y cambios de estilos de vida entre los pacientes y sus familias. Las acciones deben extenderse a escuelas, centros de trabajo y la poblaci√≥n aleda√Īa, mediante acciones de comunicaci√≥n y educaci√≥n continua. Por lo tanto, las Uneme combinan un enfoque terap√©utico con un abordaje preventivo que resulta de la uni√≥n de la detecci√≥n oportuna y las medidas de observancia poblacional.

En las Uneme es preciso llevar a cabo la evaluaci√≥n integral, la educaci√≥n del paciente sobre el padecimiento, el dise√Īo del seguimiento a largo plazo, la prescripci√≥n eficaz y personalizada de programas de alimentaci√≥n y actividad f√≠sica, la identificaci√≥n de barreras para alcanzar el cumplimiento de las recomendaciones y la selecci√≥n del tratamiento farmacol√≥gico mediante protocolos estandarizados y manuales de procedimientos. Adem√°s, hay que identificar las complicaciones de la diabetes. Asimismo, se requiere la participaci√≥n de un grupo multidisciplinario adiestrado (dos m√©dicos, tres nutri√≥logos, dos psic√≥logos, tres enfermeras educadoras, tres trabajadoras sociales y personal administrativo). El grupo debe someterse a un entrenamiento que garantice su desempe√Īo y sostener sesiones educativas interactivas con los pacientes y sus familiares. Tambi√©n deben usarse materiales educativos estandarizados y se invitar√° a los pacientes a grupos de autoayuda (bajo la coordinaci√≥n de un educador). Especial √©nfasis exige el tratamiento de las anormalidades de la conducta alimentaria,59 los trastornos afectivos, la identificaci√≥n de casos en riesgo entre los familiares de primer grado y la integraci√≥n de la familia al tratamiento. Se proporciona atenci√≥n a las personas con diabetes de tipo 1, seg√ļn la recomendaci√≥n de la Federaci√≥n Internacional de Diabetes de otorgar acceso universal al tratamiento con insulina. Cada Uneme posee un √°rea para la ense√Īanza de la preparaci√≥n de los alimentos y est√°n previstos espacios para realizar actividades f√≠sicas. Las Uneme deben contar con los ex√°menes de laboratorio requeridos para el diagn√≥stico y seguimiento de las ECNT y hay que suscribir convenios con hospitales regionales para tener acceso a los ex√°menes restantes. Los casos que requieran tratamiento de un especialista deben referirse a un hospital de segundo nivel, sin que su seguimiento pierda la supervisi√≥n de la Uneme. Por √ļltimo, debe contarse con un sistema de telemedicina para suministrar apoyo especializado inmediato.

Es preciso evaluar la eficacia de la intervenci√≥n mediante indicadores cuantitativos predefinidos (cuadro II). Este abordaje requiere la sistematizaci√≥n de la informaci√≥n mediante un expediente electr√≥nico, el cual permite la generaci√≥n de recordatorios de citas, la detecci√≥n de casos que abandonaron el tratamiento y la generaci√≥n, hasta la √ļltima fecha, de informes del funcionamiento del programa. La informaci√≥n se concentra en la Secretar√≠a de Salud, de tal modo que es posible desarrollar modelos que eval√ļen los beneficios resultantes de la intervenci√≥n y la planeaci√≥n de futuros servicios. Las Uneme deben cubrir a la poblaci√≥n del Seguro Popular y hay que instalar 50 unidades durante 2008 y 237 para 2012. Se prev√© un n√ļmero de Uneme por estado de 1 a 19. Cada unidad debe tener la capacidad para atender 4500 casos por a√Īo.

Las Uneme resultar√°n en ahorros para el sistema de salud. Las medidas preventivas de la diabetes planeadas para las Uneme (modificaci√≥n del estilo de vida o metformina) retrasan la aparici√≥n de la hiperglucemia y reducen la incidencia de complicaciones cr√≥nicas.60 La relaci√≥n costo-eficacia de ambas intervenciones es adecuada [menos de 20 000 d√≥lares por a√Īo de vida de calidad (QALY) ganado] en estudios estadounidenses y de la India.61,62 El costo por QALY ganado se eleva en proporci√≥n directa con la edad del paciente. Por esa raz√≥n debe iniciarse la prevenci√≥n de la diabetes en los adultos j√≥venes (25-50 a√Īos). Lo mismo es v√°lido para el tratamiento de la diabetes.63 La atenci√≥n multifactorial de la diabetes reduce la incidencia de complicaciones microvasculares (nefropat√≠a, -61%; retinopat√≠a, -48%) y macrovasculares (-53%). El beneficio es demostrable en pocos a√Īos y su relaci√≥n costo-eficacia es satisfactoria. El sistema de evaluaci√≥n continua puede verificar los ahorros para la econom√≠a nacional resultantes de las Uneme.

Hay que recordar que la operaci√≥n de las Uneme es un proceso complejo, del cual se han identificado retos y soluciones. La eficacia de la intervenci√≥n depende del desempe√Īo del personal encargado de cada Uneme. Es por esa raz√≥n que ha recibido adiestramiento especial. Debe existir un programa de vigilancia que permita asegurar la calidad de la atenci√≥n. De igual forma, deben tomarse acciones para mantener al personal motivado y comprometido con el proyecto, adem√°s de actualizado en forma continua con un sistema de certificaci√≥n de habilidades. Es indispensable que las metas de tratamiento se cumplan en los porcentajes se√Īalados en el cuadro II. Las acciones correctivas oportunas son clave para garantizar el cumplimiento de los objetivos.

Como parte de las medidas para reducir el efecto de las ECNT deben explorarse otras conductas preventivas innovadoras capaces de reducir el n√ļmero de decesos que elevan la mortalidad general. Las Uneme son un espacio propicio para su instituci√≥n. Ejemplos de lo anterior son: a) la administraci√≥n, en una tableta, de varios f√°rmacos que han demostrado capacidad para reducir las complicaciones cardiovasculares;64 b) el uso de un bl√≠ster que contenga los f√°rmacos b√°sicos requeridos en el tratamiento de la diabetes;65 y c) el empleo sistem√°tico de la metformina en individuos en riesgo con el fin de retrasar la aparici√≥n de la hiperglucemia.66

Conclusiones

La epidemia de ECNT es un fen√≥meno complejo que tiene sus ra√≠ces en las modificaciones del comportamiento de un elevado porcentaje de la poblaci√≥n y en factores gen√©ticos. Pese a m√ļltiples esfuerzos, el n√ļmero de casos afectados ha continuado en ascenso. Es improbable que una intervenci√≥n aislada pueda modificar la incidencia o la evoluci√≥n natural del padecimiento. Cada pa√≠s debe instituir sus propias medidas, dise√Īadas a partir de experiencias internacionales, pero con la flexibilidad para aplicarlas en todos los estratos de la poblaci√≥n. Las Uneme, con sus componentes universales y focalizados, y su enfoque de prevenci√≥n cl√≠nica, representan una acci√≥n terap√©utica, preventiva y educativa, dise√Īada de manera espec√≠fica para proporcionar un tratamiento temprano y eficaz a los enfermos con ECNT, as√≠ como una promoci√≥n para la salud en las escuelas y centros de trabajo.

Jos√© √Āngel C√≥rdova-Villalobos, M EspI; Jorge Armando Barriguete-Mel√©ndez, M EspII; Agust√≠n Lara-Esqueda, M EspI; Sim√≥n Barquera, PhDIII; Mart√≠n Rosas-Peralta, Dr en C MedIV; Mauricio Hern√°ndez-√Āvila, DSPI; Mar√≠a Eugenia de Le√≥n-May, Lic AdmonI; Carlos A Aguilar-Salinas, M EspV

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Fuente: http://www.scielo.org.mx

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